Red Ecuatoriana de Fe

Foto de Hans Vivek

ADVIENTO Y NAVIDAD 2023: VOCES DE SABIDURÍA Y JUSTICIA

EL DESPERTAR Y VIGILANCIA EN EL CRISTIANISMO Y EL BUDISMO ZEN

3 de diciembre de 2023

Primer domingo de Adviento 

Texto bíblico: Marcos 13:24-37

Reflexión:

En Marcos 13:24-37 de la Biblia se analizan temas apocalípticos, enfatizando la necesidad de vigilancia y preparación para la venida del Hijo del Hombre. En 13:26 se lee “Y verán venir al Hijo del Hombre en medio de las nubes con gran poder y gloria.” Y en 13:33 “Estén preparados y vigilando, porque no saben cuándo llegará ese momento.” 

En el budismo, el concepto de despertar o iluminación implica trascender el sufrimiento y la ignorancia, y liberarse del ciclo de renacimiento (samsara), proceso que requiere igualmente vigilancia y preparación. En un Sutra budista que se recita a diario se dice: “. . . Vida y muerte son un asunto serio. Todo pasa de prisa. Estad todos muy vigilantes, nadie sea descuidado; nadie olvidadizo.”  

Si bien estas tradiciones religiosas difieren en sus doctrinas y prácticas, se pueden establecer paralelos en el llamado de ambas a la preparación espiritual y la atención plena vigilancia. Ambas enfatizan la importancia de estar alerta y de cultivar una comprensión más allá de la intelectual para vivir una existencia fructífera.

Se podría interpretar la venida del Hijo del Hombre como una metáfora de un evento transformador y redentor, en paralelo con la idea budista del despertar como un cambio profundo en la conciencia y la liberación del ciclo del sufrimiento. Ambas visiones acentúan la necesidad de un cambio fundamental en el panorama espiritual de la humanidad. El Hijo del Hombre puede asimilarse con absoluta confianza al Cristo Interior, a la esencia divina que somos todos y que temporalmente la ocultamos detrás de los telones y bastidores del escenario donde representamos nuestros dramas. El retorno del Hijo del Hombre sería entonces el reconocimiento, el reencuentro con esa esencia divina en nuestro ser, lo que ineludiblemente requiere atención y vigilancia, contemplación e interiorización. Por otro lado, el despertar en el budismo es, con propiedad, ese desvelamiento de nuestra conciencia divina, de nuestra naturaleza esencial o rostro original. Es en esta base existencial profunda donde estas visiones religiosas coinciden y se encuentran.

En la época contemporánea, las interpretaciones de los textos religiosos a menudo varían y las personas pueden encontrar relevancia personal en las enseñanzas. La idea de estar preparado para un evento significativo, como se enfatiza en Marcos 13:24-37, puede verse como un llamado a la atención plena y a una vida ética en nuestro contexto actual. De manera similar, la búsqueda budista del despertar en el budismo sigue siendo relevante para abordar los desafíos de la vida moderna. La atención plena, la compasión y una comprensión profunda de la existencia —lo que comporta el desarrollo de la sabiduría— y la observancia de una ética nítidamente definida se consideran esenciales para navegar por las complejidades del mundo.

Aplicar pragmáticamente estas interpretaciones en nuestro tiempo implica despertar un sentido de conciencia espiritual —una nueva conciencia, crística o búdica, el nombre no es relevante— fomentar una conducta ética y comprometernos con una transformación positiva individual y social, reconociendo la necesidad de bienestar, tanto personal como colectivo, en un mundo que cambia constante y rápidamente.

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Qué significa para usted el retorno del Hijo del Hombre? ¿Cómo podemos estar preparados y vigilantes para experimentar este retorno? ¿Podemos aceptar la interpretación intelectual de que el Hijo del Hombre es nuestra naturaleza divina para luego experimentarla en nuestra vida diaria? Esta experiencia de reconocer la naturaleza divina en nosotros resultaría en una transformación de nuestras vidas hacia una nueva conciencia, despierta e iluminada.
  2. ¿Qué nos impide desvelar nuestra naturaleza esencial divina, llámese crística o búdica? Los velos que ocultan el Ser verdadero que somos son nuestras ambiciones materialistas, nuestros rencores y rechazos, nuestros engaños y nuestras emociones negativas. Son los velos que interpone nuestro ego.

¿Qué roles de varones y mujeres inculcamos con el ejemplo diario?

Oración: 

Padre y Madre, Respiración de la Vida ¡Fuente del sonido, Acción sin palabras, ¡Creador del Cosmos!

Haz brillar tu luz dentro de nosotros, entre nosotros y fuera de nosotros, para que podamos hacerla útil.

Ayúdanos a seguir nuestro camino respirando tan sólo el sentimiento que emana de Ti.

Nuestro Yo, en el mismo paso, pueda estar con el Tuyo, para que caminemos como Reyes y Reinas con todas las otras criaturas.

Que tu deseo y el nuestro, sean uno sólo, en toda la Luz, así como en todas las formas, en toda existencia individual, así como en todas las comunidades.

Haznos sentir el alma de la Tierra dentro de nosotros, pues, de esta forma, sentiremos la Sabiduría que existe en todo.

No permitas que la superficialidad y la apariencia de las cosas del mundo nos engañen, y nos libere de todo aquello que impide nuestro crecimiento.

No nos dejes caer en el olvido de que Tú eres el Poder y la Gloria del mundo, la Canción que se renueva de tiempo en tiempo y que todo lo embellece.

Que Tu amor esté sólo donde crecen nuestras acciones.

¡Qué así sea!

Traducción al castellano del Padre Nuestro Original en Arameo:  
https://es.linkedin.com/pulse/padre-nuestro-en-arameo-traducido-al-espa%C3%B1ol-eve-flood 

Música:  

  • Sutra del Corazón (Hannya Shin Gyo). Se recita una o más veces todos los días en los monasterios y centros Zen.


AUTOR:
Hugo Ramos
Director de la Fundación Centro Zen Karuna. Representante de la Escuela Sanbo Zen Internacional en Ecuador. Alrededor de 20 años de práctica de la contemplación y del Zazen y del estudio del Budismo Zen.

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